Todo lo que necesita saber antes, durante y después de su operación, para llegar a la cirugía con tranquilidad.
La cirugía conservadora agrupa dos técnicas cuyo nombre varía según la cantidad de tejido extirpado, pero cuyo objetivo es el mismo: eliminar el tumor con un margen de tejido sano alrededor, conservando la mayor parte de la mama.
Se extirpa únicamente el tumor y un pequeño margen de tejido sano que lo rodea.
Se extirpa el cuadrante de la mama donde está el tumor. Se usa cuando el tumor es algo mayor o su localización lo requiere.
Se extraen habitualmente entre 1 y 3 ganglios centinela para análisis postoperatorio, en el mismo acto quirúrgico.
Tumor — zona que se va a extirpar
Margen de seguridad — tejido sano que se extrae alrededor del tumor para garantizar que no quedan células tumorales
Ganglio/s centinela — primeros ganglios de la cadena linfática axilar; se extraen en el mismo acto quirúrgico y se analizan en el postoperatorio
Los ganglios linfáticos forman parte de las defensas del organismo. El ganglio centinela es el primero al que llegarían las células tumorales si el cáncer se extendiera. Su análisis, realizado en el laboratorio tras la cirugía, permite conocer si es necesario algún tratamiento adicional. Si el resultado es negativo, es muy probable que el resto de ganglios también estén libres de tumor, y se evita extraerlos innecesariamente.
Los días anteriores a la cirugía son importantes. Seguir estas indicaciones ayuda a que la operación transcurra con seguridad y a que la recuperación sea más rápida.
Ayuno de 6–8 horas antes de la cirugía: no coma ni beba nada (incluida agua). Su equipo le indicará la hora exacta.
Medicamentos: informe a su cirujano/a y al anestesista de todos los medicamentos que toma. Algunos deben suspenderse días antes.
Higiene: dúchese la noche anterior o la mañana de la cirugía con el jabón antiséptico indicado en la consulta de enfermería. No aplique cremas, desodorante ni perfume en el pecho o la axila.
Ropa cómoda: lleve ropa holgada que se abroche por delante. Deje en casa joyas y accesorios.
Acompañante: venga acompañada. No podrá conducir tras la anestesia.
Marcaje previo (si se ha indicado): en algunos casos se realiza una prueba de localización el día anterior o el mismo día de la cirugía si esta se programa por la tarde. Su equipo le informará si esto aplica a su caso.
Si tiene fiebre, un resfriado importante o cualquier problema de salud agudo los días previos, comuníqueselo a su equipo cuanto antes. Puede ser necesario reprogramar la cirugía.
La cirugía conservadora se realiza en el quirófano bajo anestesia general (estará dormida durante toda la operación, que dura aproximadamente 60–90 minutos). Esto es lo que sucede paso a paso:
El equipo de enfermería la recibirá, comprobará su historial y resolverá cualquier duda de última hora. Es el momento de confirmar que todo está listo para la intervención.
Se le coloca una vía intravenosa (pequeña cánula en el brazo) y se administra la anestesia. La inducción es rápida y progresiva; no sentirá ni recordará nada durante la operación. El anestesista monitorizará sus constantes vitales en todo momento.
El cirujano/a realiza una incisión cuidadosamente planificada para extirpar el tumor con su margen de seguridad. En el mismo acto, a través de una pequeña incisión en la axila, se extraen el ganglio o ganglios centinela (habitualmente entre 1 y 3). El análisis de todo el tejido se realiza en el laboratorio después de la cirugía.
Se cierra la incisión con puntos internos reabsorbibles y la piel se cierra con puntos o tiras adhesivas. Se coloca un apósito protector.
Pasará entre 30 minutos y 1 hora en la sala de recuperación hasta que las constantes sean estables. Es normal sentir algo de somnolencia, frío o náuseas leves al despertar.
La mayoría de las pacientes reciben el alta a las 24 horas de la operación. La recuperación completa suele producirse en 2–4 semanas.
Puede ducharse a las 24 horas de la intervención, siguiendo las instrucciones de su equipo de enfermería. Mantenga la zona limpia y seca.
Suele ser leve-moderado y se controla bien con analgésicos orales. Recibirá una pauta escrita al alta.
Se recomienda llevar un sujetador de compresión postquirúrgico las primeras semanas para mayor confort y apoyo.
Puede y debe iniciar ejercicios suaves de movilidad del hombro y brazo desde el día siguiente a la cirugía. Fundamental para prevenir contracturas.
Espere al menos 1–2 semanas o hasta que pueda mover el brazo sin molestias. Consulte con su equipo.
Su médico de familia, basándose en las recomendaciones del equipo quirúrgico, gestionará el alta laboral según su actividad profesional.
Puede ducharse a partir de las 24 horas de la intervención, protegiendo la herida según las indicaciones de enfermería.
Caminatas suaves desde la primera semana. Evite ejercicio intenso o de impacto durante 4–6 semanas.
Fiebre superior a 38 °C · Enrojecimiento, calor o supuración en la herida · Inflamación o dolor intenso en el brazo · Sangrado abundante a través del vendaje · Dificultad para respirar o dolor en el pecho.
Recibirá los resultados del análisis anatomopatológico (estudio de laboratorio del tejido extirpado) en la consulta de seguimiento, aproximadamente a los 12–15 días desde la fecha de la cirugía. En esa visita, su equipo le explicará los resultados y planificará los pasos siguientes de su tratamiento.
La cirugía conservadora está diseñada para preservar la forma de la mama en la mayor medida posible. El resultado estético depende del tamaño del tumor, su localización y el volumen de la mama. Si se prevé una diferencia significativa, existen técnicas oncoplásticas (combinación de cirugía oncológica y plástica) para optimizar el resultado. Su cirujano/a le explicará qué esperar en su caso concreto.
Sí. Décadas de estudios demuestran que la cirugía conservadora ofrece la misma supervivencia que la mastectomía en tumores seleccionados. Por eso es la opción preferida siempre que sea posible.
El análisis se realiza en el laboratorio tras la cirugía. Si el resultado muestra que el ganglio centinela contiene células tumorales, su equipo evaluará de forma individualizada si es necesario algún tratamiento adicional y se lo explicarán en detalle en la consulta de resultados.
En la mayoría de los casos, sí. Su equipo le informará sobre los tratamientos complementarios indicados en su caso concreto una vez conocidos los resultados del estudio anatomopatológico.
La cirugía conservadora suele ser bien tolerada. La mayoría de las pacientes describe las molestias como leves o moderadas, bien controladas con analgésicos orales habituales. El dolor más intenso suele remitir en los primeros 3–5 días.